22/09/2021

[Este post fue publicado originalmente en el blog del IV edición del Congreso de Industria Conectada 4.0 (CIC 4.0), del cual DigitalES es entidad colaboradora]

 

Si Industria 4.0 fuera una asignatura, España obtendría en estos momentos un aprobado alto, o quizá un notable. Progresamos adecuadamente en la modernización de nuestras industrias productivas.

Comenzamos a ver los frutos de los esfuerzos, durante años, de la administración pública, las inversiones privadas, el liderazgo de algunas empresas, el talento residente y de aquellas asociaciones empresariales que evangelizan y dinamizan el entorno con un gran impacto positivo.

Desde una óptica tecnológica, cuatro tendencias tecnológicas emergentes -la inteligencia artificial, el Internet de las Cosas, las soluciones de trazabilidad y el blockchain- son las más susceptibles de generar valor industrial inmediato en España. Los beneficios operativos y de negocio de cada una de estas tecnologías es indiscutible, y la adopción e integración de todas ellas provee beneficios adicionales de principio a fin en toda la cadena de valor industrial.

La primera de esas tecnologías es la inteligencia artificial (IA). La capacidad de aplicar IA para mejorar, e incluso automatizar, la toma de decisiones, reinventar modelos de negocio y ecosistemas, y rehacer la experiencia del cliente podría hacer que muchas otras tendencias tecnológicas emergentes sean redundantes.

En segundo lugar, el Internet de las Cosas, que consiste en instalar una red de sensores y microcontroladores que monitorizan la actividad de los activos. Esa ‘inteligencia’ repercute en mejoras sobre la productividad, la durabilidad y la eficiencia.

Englobamos en tercer lugar aquellas soluciones digitales para la trazabilidad. Éstas impactan directamente en la cuenta de resultados de las compañías, ya que permiten reducir los costes logísticos y de fabricación, aumentan la calidad del servicio -y los ingresos asociados- y facilitan un abordaje eficiente de nuevos negocios y mercados geográficos.

Y por último, blockchain, que puede aplicarse y combinarse de forma horizontal con cualquiera de las tecnologías anteriores. Las cadenas de bloques son ideales para gestionar procesos entre empresas y tienen el potencial para generar avances en tres ámbitos: visibilidad, eficiencia y confianza. Blockchain puede aplicarse a la trazabilidad, a la seguridad, a reducir el fraude, a establecer la autenticidad de las mercancías, al seguimiento del comercio internacional… En definitiva, es una tecnología que podría cambiar esencialmente la manera de interactuar y hacer negocios de las empresas.

5G, la palanca definitiva

Las tendencias emergentes mencionadas se encuentran en distintos estadios de maduración, si bien ya existen soluciones comerciales con resultados de negocio acreditados en la industria de nuestro país, particularmente en sectores como la automoción y la industria química.

Una quinta tecnología emergente, la conectividad 5G, catapultará su aplicación y desarrollo en los próximos años. 5G ofrece una latencia (tiempo de respuesta) muy inferior al de las tecnologías actuales y hace posible un uso más eficiente del espectro radioeléctrico, con un ancho de banda (tanto de bajada como de subida) mucho mayor. Dicho de otro modo, ahora sí vamos a ser capaces de conectarlo todo a nuestro alrededor y extraer ‘inteligencia’ de ello: coches, carreteras, maquinaria, mobiliario urbano…

Por eso, 5G no será una ‘simple’ nueva generación de telefonía móvil, sino el habilitador fundamental para la recuperación económica post-Covid, a través de la transformación digital de la sociedad y el desarrollo de la Cuarta Revolución Industrial. De forma más amplia, 5G puede ser la clave para la relocalización de la producción, la atracción de filiales e inversiones internacionales y la transformación del modelo económico de España.

Desde DigitalES, confiamos en que el próximo despliegue de redes 5G en polígonos industriales y centros empresariales, apoyado por el Plan de Recuperación, Transformación y Resiliencia, acelere la ya iniciada reconversión del sector industrial en España. Eso impulsará nuestra competitividad internacional y mejorará la resiliencia de toda la economía.

 

Información relacionada:

> Blog CIC 4.0

> Informe «Tecnologías clave para una Industria 4.0». DigitalES, 2020