Actualidad / Blog

Los tres elementos que hacen falta para que el Metaverso sea ya una realidad funcional

También plantea un desafío sociológico: ¿Perderá el ser humano la capacidad de conectar con el mundo real?

El metaverso es “la siguiente gran revolución apoyada en la tecnología”.  Así lo definió Blanca Ceña, country manager de Vantage Towers Spain, durante la última edición del DigitalES Summit, que durante tres días congregó 13.000 asistentes y más de 150 ponentes para hablar del futuro y la innovación.

Durante los próximos años, este concepto todavía difuso irá tomando la forma de un universo digital paralelo en el que se replicarán experiencias reales del mundo presencial y se generarán otras nuevas experiencias virtuales. Es un paso más en la evolución de Internet hacia entornos más inmersivos y mejor entrelazados con nuestra vida analógica.

Pero a pesar de la expectación que genera un concepto que hasta hace muy poco era relativamente desconocido, lo que hoy conocemos del metaverso no es más que “un adelanto de lo que nos encontraremos”. Según explicó Laura Raya González, directora de los posgrados y los proyectos de I+D+i sobre Realidad Virtual y Computación Gráfica en la escuela U-TAD, en una charla organizada por DigitalES, “el metaverso real está por construir”.

En esta línea se expresó también José Plano, director de Gaming en Globant, en una entrevista realizada en nuestra sección ‘Cracks de la tecnología’, donde afirma que en una primera etapa coexistirán gran cantidad de metaversos, que se irán consolidando en unas cuantas grandes plataformas, que convivirán y posiblemente estarán interconectadas con mundos virtuales más pequeños y de nicho. “Nadie sabe qué metaversos permanecerán y cuáles se quedarán por el camino, pero sí podemos distinguir ya qué compañías tecnológicas están dando pasos más decididos en esta dirección”, aseveró.

¿Qué es necesario para que el metaverso sea una realidad?

Y es que para el metaverso que llegue a ser una realidad funcional será necesario que confluyan al menos tres elementos: “Potencia de computación cercana al usuario, con data centers distribuidos; una red que sea adaptativa, que pueda gestionarse con inteligencia artificial; e inversión público-privada”, enumeró Arturo Sotillo, country manager de Ciena Spain, durante el reciente DigitalES Summit.

Desde el punto de vista técnico, el metaverso implicará una renderización de imágenes en tiempo real que necesitará de un ancho de banda muy grande y de latencias muy bajas. También “veremos una explosión de nuevos dispositivos en ámbitos como la sensórica adaptada al cuerpo”, sugirió Ceña.

Para las ingenierías, estos nuevos entornos virtuales supondrán la aparición de trabajos sobre gestión de datos, transporte, infraestructuras, o desarrollo de plataformas y aplicaciones. “El metaverso abre un mundo nuevo por legislar”, apuntilló Virginia Rodríguez, estudiante de Derecho y ADE.

El metaverso desde el punto de vista sociológico

¿Y desde el punto de vista sociológico? ¿Perderá el ser humano la capacidad de conectar con el mundo real? Estos son algunos de los desafíos que afronta esta tendencia tecnológica emergente, abriendo la puerta a una infinidad de nuevas especializaciones laborales. “Se necesitarán personas para diseñar esas nuevas experiencias”, señaló Ceña, mientras que la secretaria de Estado de Digitalización e Inteligencia Artificial, Carme Artigas, incidió en la importancia de generar perfiles profesionales que combinen el conocimiento técnico con las competencias humanistas. Paradójicamente, en la era digital la dicotomía entre ciencias y letras parece tener los días contados.

Además del talento, otro de los retos más importantes del metaverso radica en encontrar los casos de uso que justifiquen las inversiones necesarias para su desarrollo, así como las inversiones en nuevas infraestructuras tecnológicas de alta capacidad. Por suerte, España dispone de profesionales muy reconocidos en estos ámbitos de desarrollo, en gran parte procedentes de las industrias de gaming y entretenimiento audiovisual.

Con el impulso formativo adecuado, esa masa crítica de especialistas TIC aumentará a la misma velocidad en que, una vez más, cambiarán nuestros hábitos gracias a las nuevas tecnologías. En cuanto a los casos de uso, aplicaciones que combinen inteligencia artificial y realidad aumentada, como el coche autónomo o la cirugía remota, podrían considerarse la antesala de algunas de las futuras aplicaciones del metaverso.

Lejos de temer que algunos escenarios distópicos se hagan realidad, “para los jóvenes el metaverso es muy emocionante, porque se trata de la primera revolución tecnológica que vamos a vivir en primera persona”, advirtió Rodríguez durante una de las mesas redondas del congreso de DigitalES. Otra joven estudiante y ponente de DigitalES Summit, María Gutiérrez, se mostró confiada en que la especie humana sabrá sortear las amenazas sociológicas que plantee el metaverso…, y las innovaciones tecnológicas sucesivas. La vida, por suerte, no se parece a la ciencia-ficción.