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ENTREVISTA: Sergio Rodríguez (Data4), pasión por los centros de datos

CRACKS DE LA TECNOLOGIA #2

‘CRACKS de la tecnología’ es una serie semanal de entrevistas, a través de la que queremos dar voz a esos profesionales TI que son absolutos genios de la tecnología en España. Queremos saber de ellos/as, conocer y reconocer el trabajo que realizan en estas empresas; saber qué les apasiona y qué consejos guardan para aquellos/as que vendrán detrás.

 


Por nuestra situación geográfica, España está llamada a ser un puente para las comunicaciones entre los continentes europeo, americano y África. El uso cada vez mayor que hacemos de servicios digitales, a su vez, exige contar con infraestructuras de data center distribuidas, cerca de donde originamos esa demanda.

Por estos motivos, entre otros que hoy nos explicará Sergio Rodríguez Martínez, en España habrá cada vez más centros de procesos de datos. Estos ‘búnqueres’ de servidores necesitan estar en funcionamiento 24 horas, los 365 días del año. Garantizar esta disponibilidad convierte trabajar en un data center en una aventura sólo apta para mentes inquietas como la de este joven ingeniero.

Siendo aún estudiante de Ingeniería Industrial, hizo prácticas en un estudio de arquitectura que prestaba servicios de consultoría. Entre sus clientes de ingeniería estaba Telefónica, una operadora que desde hace décadas aloja sus propios equipos informáticos. De ese primer contacto con los servicios de almacenamiento, tratamiento y transferencia de datos, pasó a trabajar en una firma de ingeniería que tenía como cliente a Data4, hasta que hace un año dio el ‘salto’ a la firma francesa como facility manager -algo así como el responsable de que las instalaciones funcionen correctamente-.

 

P.- ¿Cuándo descubriste que querías trabajar en el sector tecnológico?

R.- Siempre me ha gustado muchísimo la tecnología. Cuando era pequeño, era el típico que cuando el ordenador dejaba de funcionar, lo desmontaba para intentar arreglarlo. También desmontaba las estufas, los motores pequeñitos de los juguetes… Siempre me ha gustado saber cómo funcionan las cosas. También me fascina el proceso industrial que hay detrás de cualquier servicio o producto elaborado.

 

P.- ¡En un data center te sentirás como pez en el agua!

R.- Sí, es la mezcla perfecta de industria y tecnología. Aquí trabajamos ingenieros, electricistas, mecánicos, fontaneros, especialistas en cableado estructurado, redes, protocolos…, además de por supuesto toda la gente de los departamentos comercial, financiero o RRHH que tiene cualquier empresa.

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Sergio Rodríguez Martínez, facility manager de Data4.

 

P.- ¿Qué hace a un data center una instalación tan especial?

R.- Son instalaciones críticas que necesitan estar en funcionamiento todo el tiempo. Simplemente, no concebimos que las máquinas puedan dejar de funcionar ni un solo segundo.

 

P.- Y eso, ¿cómo se consigue?

R.- El sistema está preparado para funcionar incluso ante eventos de fallo. Contamos con multitud de sistemas redundantes -incluyendo máquinas de back-up-, grupos electrógenos para generar electricidad en caso de que falle la red distribuidora, y por supuesto hay operarios trabajando 24 horas, que darían continuidad al servicio incluso si fallaran los mecanismos automáticos de control.

También tenemos procedimientos de emergencia para situaciones de emergencia, como pudo ser ‘Filomena’, que dejó atrapados a algunos trabajadores en los centros durante dos o tres días.

 

P.- Cuando entras en un data center, lo primero que ves son cables y tuberías. Cuesta entender que esos cables y tuberías son los que soportan los servicios digitales más avanzados que conocemos.

R.- Aunque poco, lo que típicamente se conoce de un data center son las salas de equipos informáticos. Todos esos cables y tuberías son el back office del producto que ofrecemos: las salas IT. Lo que necesitan los equipos informáticos de un centro de datos es, básicamente, electricidad y frío. Por supuesto, también debe existir una seguridad física muy robusta, a prueba de agua, fuego, terremotos o cualquier otra situación que pueda sobrevenir.

Hay mucha ingeniería detrás de que todo funcione. Al final, un centro de datos es como un cuerpo humano: está compuesto de una variedad de sistemas que tienen que encajar entre sí, desde la electricidad y la climatización hasta la prevención de incendios, pasando por una instalación petrolífera (depósito de gasoil) para alimentar los generadores de emergencia.

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Un centro de datos es como un cuerpo humano: está compuesto de una variedad de sistemas que tienen que encajar entre sí

 

P.- Las empresas de este sector tienen problemas para cubrir sus vacantes. En tu opinión, ¿cómo podríamos reducir ese déficit?

R.- Los centros de datos son grandes desconocidos entre el público en general. Ése es nuestro mayor hándicap. Creo que habría que hacer un ejercicio de enseñar a la gente, desde la Educación Primaria, qué hay detrás de los mensajes que envían por el móvil o de la serie que están viendo por streaming. Igual que todos sabemos lo que es un hospital, ¿por qué no tener nociones de cómo es la cadena que existe detrás de nuestras aplicaciones?

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Desde la Educación Primaria, se debería explicar a la gente qué hay detrás de los mensajes que envían por el móvil o de la serie que están viendo por streaming

 

P.- ¿Qué perfil deben tener los profesionales de un data center?

R.- En lo que respecta a la operación de un data center, que es el ámbito que mejor conozco, valoramos mucho que cuenten con experiencia en instalaciones críticas, del tipo que sean. En cierto modo, operar un data center se parece a un hospital o a un aeropuerto, sólo que, en vez de gestionar aviones, gestionas equipos informáticos de alto rendimiento.

Por otra parte, el inglés es imprescindible en el sector tecnológico. Es el idioma común, incluso en una empresa de origen francés como la nuestra.

 

P.- España es un país templado, con unos costes de la energía menos competitivos que otros países europeos. ¿Supone esto una barrera para convertirnos en un auténtico hub de telecomunicaciones para el sur de Europa?

R.- No, no es un impedimento. Es evidente que en España no hace tanto frío como en Noruega, por ejemplo, pero en cambio tenemos un clima muy seco. Los sistemas de climatización modernos nos permiten hacer enfriamiento gratuito aprovechando la baja humedad relativa que hay en las regiones centrales de España.

Además, la industria del data center siempre ha tendido a elevar las temperaturas con las que se climatizan las máquinas: si hace años se empleaba agua a 7ºC, hoy en día se hace a 17ºC. El sector está constantemente invirtiendo en soluciones para ser más y más eficiente, algo lógico teniendo en cuenta que somos un gran consumidor energético.

En Data4, por ejemplo, trabajamos con placas solares, con sistemas de aprovechamiento de energía térmica y estamos constantemente evaluando nuevas vías para ganar en competitividad.

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El sector está constantemente invirtiendo en soluciones para ser más y más eficiente, ya que somos un gran consumidor energético

 

P.- De hecho, los clientes de un centro de datos contratan megavatios, no megabytes…

R.- Recurriendo a otro símil, un centro de datos sería como una casa de alquiler. Los clientes contratan el espacio y dentro colocan sus muebles, es decir, sus equipos informáticos. Simplificando, lo que nos piden los clientes es un espacio de determinados metros cuadrados y una determinada potencia disponible, y nosotros se la tenemos que ofrecer a una temperatura concreta.

Por supuesto, ese servicio se lo tenemos que proporcionar con una disponibilidad del 99,9999.., dada la criticidad de los datos que gestionamos, para lo cual también se fijan mucho en todo lo que está relacionado con la seguridad y los riesgos. Las máquinas no pueden dejar de funcionar en ningún momento. Nuestro trabajo es garantizar que nunca, bajo ningún concepto, dejen de recibir energía y frío.

 

P.- Además del clima seco y de nuestra situación geográfica, como intersección de varios continentes, ¿qué otros factores pueden ayudar a España a tener una industria fuerte de data centers?

R.- Somos un punto de partida para mucho cable submarino, porque tenemos muchos metros de costa y una situación geográfica, efectivamente, privilegiada. Esos cables necesitan tener un punto de anclaje, es decir, un data center. Eso ya nos asegura un número mínimo de centros.

Además, tenemos una mano de obra competitiva y una calidad de vida atractiva. Por otra parte, cada vez es más importante contar con centros de datos a poca distancia del usuario, porque eso reduce la latencia (tiempo de respuesta).

 

P.- ¿Es un trabajo rutinario?

R.- En absoluto. Siempre me ha gustado meterme en todos los saraos, por eso estoy tan a gusto en Data4. El reto cuando me uní al equipo era arrancar la operación en España, esto lógicamente lleva asociada la creación de multitud de procesos en muchas materias diferentes: participamos en la estrategia de crecimiento de la compañía en España, participamos en la entrega de los nuevos data centers, gestionamos el día a día de la operación y mantenimiento del centro, la convivencia entre la operación y la construcción de nuevos centros…

Somos una multinacional de origen europeo con presencia únicamente en Europa, todavía muy joven en España, esto me permite aprender cosas nuevas a diario y tener una visión global del sector, que lo considero muy importante.

 

P.- ¿Por qué crees que hay pocas mujeres trabajando en data centers, en puestos de carácter técnico?

R.- Por suerte cada vez hay más. Data4 es una de las empresas con mayor proporción de mujeres en este sector, algo que llevamos con mucho orgullo. De hecho, todos los aspectos técnicos de Data4, entre otros, la operación, diseño y construcción de nuevos data centers, son responsabilidad de Marie Chabanon, una auténtica máquina.

Es una cuestión de justicia social pero es que, además, la diversidad siempre suma. Es un problema que se arrastra desde la etapa universitaria, o incluso antes. Por eso, vuelvo a lo que comentaba antes: hace falta hacer pedagogía desde las etapas educativas más tempranas. Poco a poco, y entre todos, lo conseguiremos.