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Cómo la tecnología está cambiando la vida de los perros y los gatos

La tecnología está cada vez más presente en nuestras vidas: neveras que nos advierten cuando un producto va a caducar, cepillos de dientes que nos avisan cuando tenemos caries y piden cita al dentista o alarmas que se manejan desde el móvil. La digitalización está cambiando nuestras vidas, pero… ¿y las de nuestras mascotas?

Perros, gatos, peces o pájaros no son ajenos a la Transformación Digital que se va implantando en nuestras vidas. Al fin y al cabo son parte importante de ellas, así que ¿por qué no van a disfrutar de las ventajas que trae consigo el Big Data, la Inteligencia Artificial o el GPS?

Collares inteligentes, comederos automáticos, apps de juegos y entrenamiento y hasta redes sociales  han sido diseñados específicamente para animales domésticos, facilitando la vida de los dueños y la salud de las mascotas, a las que ahora podemos monitorizar a diario y hasta poner objetivos deportivos y  calóricos.

Es el caso del collar Whistle Go Explore, que funciona de modo muy parecido al smartwatch de los humanos. Podemos definir objetivos en la app del tipo calorías quemadas, distancia andada, minutos activos… todo establecido según la raza, edad y peso de nuestra mascota, monitorizando la información en tiempo real. De hecho podemos ver dónde fueron, con quién estaban y durante cuánto tiempo, con un desglose cronológico detallado del día, incluido el tiempo que pasaron corriendo, jugando, caminando, durmiendo la siesta y más.

Perro digital

Eso sin olvidar la función del GPS, que permite monitorizar en tiempo real dónde está nuestra mascota usando Google Maps. Una buena opción para todos aquellos que siempre quisieron saber dónde está su gato cuando desparece de casa.

Los dispositivos con GPS arrancan desde precios muy económicos, unos 40 euros por collar si solo buscamos que geolocalice a nuestra mascota. No es demasiado aventurado pensar que en un futuro muy próximo perder a nuestras mascotas –un mal trago para cualquiera- será solo parte del pasado o patrimonio de los muy despistados. Un collar con GPS, un teléfono y una tarjeta SIM bastan hoy para tener localizado a tu perro o a tu gato en cualquier instante.

Capítulo aparte son los comederos para mascotas. No solo proporcionan la comida justa cuando no está (se acabó lo de dejar un plato lleno y confiar en la suerte cuando tienes que pasar el día fuera), sino que además puedes verle comer.

Es el caso de Petwant, un dispensador que libera la cantidad de comida seleccionada por el usuario a la hora programada o en el momento en que se le ordena desde el móvil. Incorpora una cámara y un micrófono que permite al dueño del animal  llamar a su mascota a comer, y observar cómo lo hace para quedarse tranquilo. Otras opciones, como Petnet, además de suministrar la comida informan acerca de las necesidades nutricionales de cada animal en función de su peso, raza, edad y nivel de actividad gracias a una base de datos.

Redes sociales para mascotas

Y aunque nuestras mascotas –eso parece que la tecnología no va a poder arreglarlo- no sepan leer, no tienen por qué ser ajenas a las redes sociales, o a las ventajas que pueden proporcionarles. DoggyBnB es una red de cuidadores de perros, inspirada en la célebre AirBnB. Doggy Talky pone en contacto a los dueños de mascotas y Fitting Pup, orientada a veterinarios, funciona como un asesor de salud.

tecnología gatos

Por último, y no menos importante, están todas las opciones de entretenimiento que la tecnología proporciona a las mascotas. Desde el lanzador de pelotas iFtech, hasta la consola para perros CleverPet, pasando por aplicaciones como Felik o Frolicat, que hacen las veces de humano (juegan con un puntero láser) cuando estamos ocupados.

Y nada de echar de menos a las mascotas. Si no saben usar Skype siempre podemos utilizar PetChatz, un dispositivo con cámara, pantalla, micrófono y altavoz que permite al dueño y la mascota verse y oírse mutuamente. “Es –indican en su web- una experiencia interactiva completa con videochats, calmantes, tratamiento de aromaterapia y juegos para el cerebro”.