16/08/2023

Los cables de hoy en día están diseñados para aguantar casi todo. Eso sin contar con las ventajas de la conexión inalámbrica, que hace que cada vez sean menos necesarios. Pero a pesar de todo eso, siguen existiendo, y son parte fundamental en la decoración de cualquier casa moderna. Cuidarlos bien nos va a permitir ahorrar tiempo y dinero y avanzar hacia una economía circular, ya que si nos ceñimos a cuatro simples consejos nos pueden durar muchísimo tiempo. 

Tal como se explica en Think Big, los cables de cargadores y demás aparatos están fabricados con distintas capas. La más externa es la cubierta exterior protectora de plástico. En algunos casos, hay una protección metálica interior para que el cable sufra menos. Más adentro está el aislamiento del cable que separa la parte central del mismo, la más importante. Y, finalmente, el interior del cable, normalmente de cobre, que es el que conduce la electricidad.  

Para su cuidado, únicamente debemos tener en cuenta ciertos límites que tienen los cables para evitar accidentes o sorpresas. Lo primero que debemos hacer es asegurarnos de que el cable está en perfectas condiciones. Es decir, que cada capa sigue separada del resto. Hay que evitar agujeros, roturas y otros desperfectos. 

cables internet

A partir de ahí, debemos tener en cuenta que el cable no esté tirante o demasiado tenso cuando lo instalemos. Tampoco debería estar excesivamente doblado. Solo hay que fijarse en cómo estaban doblados cuando los compraste.  

Los cables tienen un radio de curvatura que puede ser entre 6 y 12 veces el diámetro del cable en función del tipo de cable. Es decir, que puede haber curvas en los cables pero sin llegar a doblarlo por completo. En especial en cables tan delicados como el cable de fibra óptica que va conectado al router.   

Debemos evitar pisar los cables de cargadores y fuentes de alimentación. Y si hay niños o mascotas en casa, mantenerlos lo más alejados posibles para evitar mordiscos, arañazos o tirones. Tampoco conviene colocar muebles u objetos encima de los cables. Al aplastarlos perjudicamos su rendimiento. 

La temperatura ambiente también puede afectar la vida útil de los cables y dispositivos. Evita exponerlos a temperaturas extremadamente altas o bajas durante períodos prolongados. El calor excesivo puede derretir la cubierta del cable y dañar los componentes internos, mientras que el frío extremo puede hacer que los materiales se vuelvan más quebradizos. 

Finalmente, por motivos prácticos más que por el mantenimiento, hay que evitar enredar los cables entre sí o consigo mismos. Si tienes que cambiar algún cable te será más complicado encontrarlo y separarlo del resto. Y si se producen nudos accidentalmente, pueden doblarse y dañarse al intentar deshacer esos nudos. 

De hecho, la manera correcta de enrollar un cable implica hacer un círculo y que el cable no esté excesivamente tenso. Para evitar que se desenrolle, podemos ayudarnos de bridas de plástico, pinzas u otros elementos diseñados para tal fin. 

Otro buen consejo para no romper los cables consiste en desconectarlos por la cabeza. Tirar del cable, indican desde Think Big, nunca es buena idea. Tarde o temprano la cabeza se separará del cable y se dañará o dejará de funcionar. 

Cómo limpiar los cables 

Desde 20 minutos apuntan también una manera sencilla de limpiar los cables de los cargadores para evitar que con el paso del tiempo se deterioren y conseguir que duren más. Afirman que la opción más acertada sería el uso de las toallitas húmedas con alcohol, ya que este es capaz de eliminar casi toda la suciedad. 

En los casos en el que el cable este amarillento y no haya manera de eliminarlo se puede realizar una mezcla de bicarbonato de sodio y agua y aplicar la solución cuidadosamente mediante un cepillo de dientes. Cuando el cable se esté empezando a secar, se debe utilizar una esponja húmeda para retirar la mezcla.