08/05/2026
- Los ayuntamientos de Málaga y Vitoria-Gasteiz compartieron en el III DigitalES AI Forum casos de uso ya en producción o en fase avanzada de implantación: licencias urbanísticas, anonimización de datos ciudadanos y asistentes de atención inteligente.
- Los responsables municipales coincidieron en que el principal freno no es tecnológico, sino estructural: procedimientos heredados, contratación pública lenta y falta de integración de datos entre departamentos.
Madrid, 8 de mayo de 2026.— La transformación digital de los ayuntamientos españoles ha entrado en una nueva fase: la inteligencia artificial ha dejado de ser un horizonte para convertirse en una herramienta operativa en algunas ciudades. Pero quienes están en primera línea de esa transformación son también los primeros en advertir que escalarla exige resolver primero problemas que van mucho más allá de la tecnología.
Esta fue una de las principales conclusiones de la mesa sobre transformación digital municipal celebrada en el marco del III DigitalES AI Forum, organizado por DigitalES, donde la teniente de alcalde delegada de Innovación del Ayuntamiento de Málaga, Alicia Izquierdo, y la concejal de Modernización de la Administración del Ayuntamiento de Vitoria-Gasteiz, Sonia Díaz de Corcuera, ofrecieron un diagnóstico franco y detallado sobre el estado real de la IA en la administración local. La mesa, moderada por Esteve Almirall, director del Esade Center for Innovation in Cities, contó también con la participación de Sergio Martínez (HP), Santiago Medina (MasOrange) y Óscar Pérez (Nokia).
La IA necesita primero digitalización y gobierno del dato
Uno de los mensajes más llamativos de la jornada vino de Alicia Izquierdo, que reconoció sin ambages la magnitud del desafío: «“La inteligencia artificial ha llegado tan rápido que todas las ciudades estamos aprendiendo sobre la marcha. No tenemos ciudades donde fijarnos que ya lo hayan implementado con solidez real, así que tenemos que innovar desde cero.»
“La inteligencia artificial no se puede aplicar sobre el vacío: antes hay que digitalizar, ordenar los datos y transformar los procedimientos”, señaló.
Málaga lleva años construyendo una base de digitalización sólida —con más de 1.200 sensores desplegados en la ciudad y un modelo avanzado de gobierno del dato— que ahora le permite dar los primeros saltos reales hacia la IA. Izquierdo describió dos proyectos en marcha: uno interno, orientado a la automatización de licencias urbanísticas, cuya tramitación manual llegaba a tardar hasta un año; y otro externo, un asistente de atención ciudadana que evoluciona de un chatbot básico a un sistema generativo transversal integrado en todos los servicios del ayuntamiento. Ambos proyectos están actualmente en fase de refinamiento antes de su puesta en producción.
El transatlántico y la autopista: el diagnóstico de Vitoria-Gasteiz
Sonia Díaz de Corcuera puso el foco en las dificultades que afrontan las administraciones locales para incorporar innovación en estructuras complejas y altamente reguladas. Con una metáfora que resumió bien la tensión que viven las administraciones locales: «los ayuntamientos somos un transatlántico: cambiar el rumbo cuesta. Cada departamento viene trabajando históricamente de una manera determinada.”
Sobre la brecha entre sector público y privado, fue igualmente directa: «Hay un problema de sincronización: lo público va por una autovía, lo privado por una autopista». Y añadió una autocrítica sobre los tiempos de la contratación pública que resonó en la sala: «Necesitamos tiempo, pero es que no lo tenemos. Cuando por fin adjudicas aquel proyecto tan importante, ya hay otra solución en el mercado que lo supera.»
A pesar de ello, Vitoria-Gasteiz ya cuenta con realizaciones concretas. El ayuntamiento ha desarrollado un sistema de anonimización automática de datos personales mediante IA que ha reducido drásticamente los tiempos de respuesta en la interacción con la ciudadanía, garantizando al mismo tiempo el cumplimiento del Reglamento General de Protección de Datos. También trabaja en la agilización de licencias urbanísticas y en la mejora de los procesos de concesión de subvenciones, becas y ayudas —un ámbito donde la lentitud administrativa obliga a muchas asociaciones a adelantar gastos sin certeza de resolución.
La IA como infraestructura democrática
El debate municipal estuvo precedido por una keynote de Salvador Estevan, director de Administración Digital de la Agencia Estatal de Administración Digital (AEAD), que situó el reto en perspectiva: «La inteligencia artificial y el dato ya no son solo tecnología: son infraestructura democrática para prestar servicios públicos más fiables, eficientes y cercanos.»
Las empresas tecnológicas presentes en la mesa aportaron soluciones ya desplegadas en entornos reales: plataformas de automatización administrativa basadas en IA, gemelos digitales de tráfico para la planificación urbana, herramientas de análisis territorial avanzado y sistemas de seguridad urbana con visión artificial en tiempo real.
El debate dejó una conclusión compartida: la inteligencia artificial representa una oportunidad real para mejorar la vida de los ciudadanos, pero su despliegue sostenible en la administración local exige resolver primero las condiciones de base. Datos gobernados, procedimientos transformados, contratación pública más ágil y colaboración estructurada entre sector público y privado no son el contexto de la IA municipal: son su condición necesaria.











