24/06/2026

  • La secretaria de Estado de Digitalización e Inteligencia Artificial, abrió la primera jornada de DigitalES Summit 2026.
  • La autonomía tecnológica de Europa y las infraestructuras invisibles que sostienen el desarrollo digital, temas clave en el arranque del congreso sectorial de DigitalES.

Madrid, 24 de junio de 2026.- La primera jornada del DigitalES Summit 2026, el congreso sectorial de DigitalES, ha reunido a representantes institucionales y líderes empresariales para analizar los grandes desafíos que marcarán el futuro digital de Europa, desde la necesidad de reforzar su autonomía tecnológica y capacidad de innovación hasta el papel estratégico de las infraestructuras.

La secretaria de Estado de Digitalización e Inteligencia Artificial, María González Veracruz, ha inaugurado el encuentro destacando la sólida base que ha permitido a España “hacer un gran ejercicio de país para diseñar una agenda digital y verde que -aseguró- aporta un crecimiento económico que marca la diferencia”.

Veracruz insistió en que la inteligencia artificial debe ser considerada “una infraestructura de ciudadanía”, y consideró el acceso a esta tecnología como un derecho similar al acceso a luz o el agua. “Detrás de cada innovación hay una oportunidad de mejorar la vida de alguien”, subrayó.

La secretaria de Estado afirmó que España es una referencia europea en conectividad y supercomputación y el séptimo país del mundo en adopción de la IA, según un estudio de la universidad de Stanford. “Tenemos talento, grandes empresas, infraestructuras y una visión clara del futuro, que entiende que la IA nos tiene que ayudar a ser más competitivos, pero también más humanos y altruistas”, concluyó.

El liderazgo tecnológico europeo, entre la ambición y la dependencia global

Uno de los ejes centrales de la jornada ha sido el debate sobre la posición de Europa en el escenario tecnológico mundial. En un contexto marcado por la competencia geopolítica y la creciente dependencia de tecnologías y proveedores globales, expertos e instituciones han analizado cómo avanzar hacia una mayor soberanía tecnológica sin renunciar a la colaboración internacional.

Daniel Calleja y Crespo, director de la Representación de la Comisión Europea en España, ha abierto el debate apelando a la soberanía tecnológica como base para la competitividad: “La cuestión no es elegir entre apertura o soberanía, sino garantizar que la apertura no se convierta en vulnerabilidad y que la interdependencia no derive en dependencia”. En este sentido, ha defendido actuar para mitigar las principales dependencias de Europa: “tenemos que reforzar la capacidad europea para desarrollar, producir y escalar tecnologías críticas”.

Para avanzar en la autonomía estratégica de Europa, José Ignacio Torreblanca, analista político y  jefe de la oficina de Madrid del European Council on Foreign Relations (CFR), ha señalado que se necesita comprar tiempo y espacio para que la política industrial europea tenga impacto: “El sistema está cerrado, por lo tanto, la forma de comprar espacio y tiempo es seguir aplicando regulaciones de mercado que son liberales, y no caer en esa trampa de innovación vs regulación que beneficia a los que buscan mantener una posición dominante de mercado”.

Los riesgos de la dependencia tecnológica de Europa en el contexto geopolítico actual y el enfoque de la regulación para favorecer la inversión y la innovación han centrado la conversación del debate en el que han participado, además de Torreblanca, Alfonso Álvarez Villamarín, CEO de Cellnex España, Antonio Conde, Spain CDA & Innovation Country Leader de Cisco Systems y Patricia Urbez, Directora General de Sector Público, Defensa y Seguridad Nacional de Fujitsu.

En este sentido, Juan Olivera Urquijo, presidente de Ericsson España, defendió en una intervención posterior que «Europa y España pueden marcar el ritmo de la revolución digital si la construimos sobre redes confiables», subrayando que “solo así convertiremos nuestra autonomía estratégica en verdadera ventaja competitiva para el sector de las telecomunicaciones y para toda la economía.”

Por su parte, Carmen González Gens, vicepresidenta de Huawei Technologies España, ha destacado que “aunque el contexto geopolítico actual presenta retos y complejidades para la industria tecnológica, tenemos el convencimiento de que el poder transformador de la innovación y la tecnología sigue siendo el motor principal para impulsar la sociedad y la economía”. La ejecutiva señaló que  “Europa y España representan mercados estratégicos donde podemos aportar valor real mediante soluciones seguras, fiables y sostenibles”.

Infraestructuras invisibles que impulsan la economía digital
Las redes inteligentes, los cables submarinos, el cloud, los centros de datos, las tecnologías 5G y 6G o las comunicaciones por satélite han protagonizado uno de los principales debates de la jornada. Estas infraestructuras, muchas veces invisibles para los ciudadanos, están redefiniendo la conectividad, los modelos operativos y la manera en la que empresas y administraciones afrontan la transformación digital.

Matías González, secretario general de Telecomunicaciones e Infraestructuras Digitales, destacó la necesidad de adecuar la regulación para habilitar la inversión, proteger activos críticos, escalar la innovación y reforzar la resiliencia del sistema. ”Lo invisible no puede ser secundario, estas infraestructuras son imprescindibles y sostienen nuestra capacidad de competir. Nuestra responsabilidad es construir el futuro con inteligencia regulatoria”, dijo.

Esta visión fue compartida por los Consejeros Delegados y máximos ejecutivos participantes en la primera mesa redonda de la jornada.

Daniel Noguera, de American Tower; Ana María Molina, de Hisdesat; Esther Garcés, de Islalink; y Patrick Farges, de Totem España coincidieron en esta visión, apuntando que el mercado avanza hacia una integración de servicios donde cables, satélites y torres ganan relevancia a la hora de garantizar una conectividad completa para los ciudadanos. También destacaron la importancia de la autonomía estratégica que estas infraestructuras proporcionan al ecosistema español y europeo, así como su valor para asegurar la resiliencia de las redes.

Por su parte, Peter Stuckmann, responsable de Política, Implementación y Supervisión de las Comunicaciones Electrónicas de la Comisión Europea, explicó que Bruselas trabaja para reducir dependencias, armonizar la regulación del sector e impulsar la competitividad y la resiliencia europeas. Según avanzó, las negociaciones sobre el nuevo marco regulatorio comenzarán a principios de 2027.

La necesidad de seguir reforzando las capacidades digitales estratégicas de Europa y de desplegar infraestructuras cada vez más avanzadas también estuvo presente en las intervenciones de los principales operadores y compañías tecnológicas. En este contexto, Borja Ochoa, presidente de Telefónica España, señaló que «las redes son críticas para el país y la base de su soberanía digital». El directivo destacó que Telefónica ya ofrece servicios digitales soberanos mediante una propuesta que integra redes, ciberseguridad, inteligencia artificial y cloud, y anunció que la compañía ha completado el despliegue de 17 nodos de Edge Computing distribuidos por toda España para acercar la capacidad de procesamiento a empresas y administraciones.

En la misma línea de innovación en infraestructuras y servicios de conectividad, Julia Velasco, directora de Tecnología y Operaciones de Vodafone España, anunció un acuerdo comercial con Satellite Connect Europe para ofrecer conectividad satelital directa al móvil. Según explicó, esta tecnología permitirá ampliar la cobertura en zonas donde las infraestructuras convencionales encuentran mayores dificultades de despliegue y reforzar la resiliencia de las comunicaciones en situaciones de emergencia o catástrofes naturales.

A lo largo de la primera jornada del DigitalES Summit 2026 ha quedado patente que la competitividad futura de Europa dependerá de su capacidad para combinar innovación, infraestructuras, talento e inversión. Un desafío que exige colaboración entre administraciones, empresas y centros de conocimiento para reforzar la posición europea en la economía digital global.