02/12/2025
La inteligencia artificial generativa puede incrementar en un 15% el PIB mundial durante los próximos 10 años, según datos compartidos este año por el socio de PwC España, responsable de TMT y Sector Público en Consultoría, Antonio Requena. Esos beneficios están relacionados con el incremento de la productividad y de la rentabilidad, con la mejora de la experiencia del cliente y, sobre todo, con la incorporación de nuevas vías de ingresos al utilizar la IA dentro de la estrategia de las organizaciones.
Ahora bien, ¿qué parte de ese porcentaje recaerá en España? ¿Estará nuestro país entre los territorios que sepan sacar provecho de esta disruptora tecnología o quedará rezagado en su implantación e uso? Un reciente estudio elaborado por la consultora Capital Economics sugiere que España no solo no quedará a la zaga, sino que ya lidera el uso de la IAG entre sus vecinos europeos.
España es el quinto país de la UE en mayor uso de IA generativa por parte de empresas, superando a Alemania y a los mismos EE.UU., y solo superado por Finlandia, Dinamarca, Países Bajos y Bélgica. Datos que no dejan de ser llamativos, especialmente si hablamos del gigante norteamericano, un país especialmente volcado con esta tecnología. Más de un 60 % de los 1,6 puntos que ha crecido el PIB del país en la primera mitad de 2025 se debe a la inteligencia artificial.

Sin embargo, a pesar de ser el país que más invierte en desarrollo de esta tecnología, su grado de penetración en las empresas es menor que el detectado en España, donde las compañías están abrazando sin reparos el uso de la inteligencia artificial generativa. Y eso a pesar de contar con un enorme tejido de pymes que, sobre el papel, tendrían más dificultades para implementar nuevas tecnologías ante un menor músculo financiero.
Pero es que no se trata de un hecho aislado, ni atribuible solo a las empresas. La población española se ha volcado con el uso de la inteligencia artificial generativa. Los datos del estudio, basados en informes de Microsoft y el BEI, revelan que España es el tercer país de Europa donde, a nivel personal, más se usa esta tecnología.
Crecimiento anual de 1,5 puntos porcentuales en las próximas dos décadas
Algo que tiene una consecuencia directa a nivel económico. Sostiene el informe que la IA puede impulsar el crecimiento anual hasta en 1,5 puntos porcentuales durante una o dos décadas en los países que la implementen con éxito y en su totalidad. Esto podría traducirse en que las ganancias de productividad derivadas de la IA en los países nórdicos y del Benelux sean entre 0,5 y 1 puntos porcentuales mayores que en los países mediterráneos.
Solo que en esta ecuación, España no es un país mediterráneo, sino nórdico. Sus tasas de uso de la IAG están a los niveles de Dinamarca o Finlandia y muy por encima de otros vecinos como Portugal, Italia o Grecia. El mercado español se está posicionando como uno de los más avanzados del continente.
Otro informe sobre implantación IA en Europa, elaborado por EY, insiste en que España está liderando la implantación de la tecnología. El país se sitúa a la vanguardia en el continente con un 84,4% de los empleados utilizando activamente la IA, con Suiza (82%) e Italia (76,7%) pisándole los talones y los Países Bajos (66%) y Alemania (67%) mostrando un ritmo más moderado.
¿Qué factores contribuyen al éxito?
Estas cifras no son fruto de la casualidad. España se ha convertido en un país atractivo para la inversión en inteligencia artificial (el quinto según un informe de DealRoom), pero sobre todo, un lugar donde empresas y ciudadanos utilizan esta tecnología, llamada a cambiar la sociedad en los años venideros.
Los expertos creen que esto se ha debido a la existencia de una infraestructura digital muy sólida, con una cobertura de fibra óptica del 95,2 % y unas redes que permiten proyectos más ambiciosos que otros países. El 53,4 % de las empresas españolas tiene infraestructuras optimizadas, superando la media global. Además, el 11 % alcanza el nivel ideal de confianza en IA, frente al 9 % europeo.
Otro punto relevante es la aportación de los fondos Next Generation, que han impulsado una decidida apuesta por el desarrollo de esta tecnología. Según el Ministerio de Economía, ya hay más de 500.000 proyectos financiados con este dinero, muchos de ellos relacionados con IA. A finales de 2024, según LLYC, España había comprometido 130.671 millones de euros de los fondos Next Generation, lo que supone un 80% de los fondos asignados.
Un tercer factor es el precio de la energía, y el peso de las renovables en el mix energético, que en España ya es del 56,8 %. En algunas regiones, como Castilla y León, alcanza ya el 92,8 %, un nivel que solo Noruega es capaz de superar en toda Europa. Si la IAG demanda energía verde, España es un buen lugar donde encontrarla.
Más allá de todo esto, los datos revelan una realidad esperanzadora: España ese ha colado entre el grupo de países que lideran la implantación de la inteligencia artificial generativa. El desafío no es hoy crear nuevos modelos (a eso sí hemos llegado tarde) sino integrarlos en nuestro tejido económico y alcanzar con ellos la máxima productividad. Algo que sí es posible y en lo que debemos seguir avanzando.











