25/02/2026
El 8 de julio de 2022, el Gobierno español presentó oficialmente la Agenda España Digital 2026. Se trataba de la actualización de la estrategia lanzada en 2020 como hoja de ruta de transformación digital del país y tenía un objetivo claro: convertir a España en un país competitivo, cohesionado, avanzado tecnológicamente y en estrecha sintonía con las prioridades digitales europeas.
No se trata de un documento teórico, sino de todo un plan operativo que estructura casi 50 medidas concretas y programas de inversión para acelerar la adopción tecnológica en tres dimensiones clave: Infraestructuras y tecnología; Economía y Personas. Además, introdujo además dos ejes transversales estratégicos: los PERTE (Proyectos Estratégicos para la Recuperación y Transformación Económica) y los Retech (Redes Territoriales de Especialización Tecnológica).
El tiempo ha ido pasando y, lo que parecía un objetivo temporal muy lejano, ya está aquí. 2026 ha empezado y algunas de las metas se han alcanzado, mientras que para otras aún queda camino por recorrer. Pero ¿cuáles eran las principales motivaciones para poner en marcha este ambicioso plan?
El objetivo – compartido también por las empresas que forman parte de DigitalES- era aprovechar la tecnología para estimular el crecimiento económico sostenible, generar empleo de calidad, mejorar la productividad y reforzar la cohesión social y territorial en todo el país. 23
Infraestructuras y tecnologías clave
Uno de los pilares fundamentales de España Digital 2026 es asegurar que todo el país cuente con una conectividad digital robusta. El plan aspiraba a que el 100 % de la población tuviese cobertura de banda ancha de alta velocidad (100 Mbps o más) y que el espectro radioeléctrico estuviese completamente preparado para 5G en 2025.
Según datos recogidos en la web España Digital, a febrero de 2026 el 94% de la población tiene cobertura de banda ancha fija ultrarrápida (100 Mbps o más) y el 96% cuenta con cobertura 5G. Los porcentajes se reducen, respectivamente, a un 88% y un 80% en zonas rurales.

La agenda también pone especial foco en reforzar la ciberseguridad nacional y fomentar ecosistemas empresariales y de talento en este campo, así como en fomentar la adopción masiva de tecnologías de IA y datos por parte de las empresas españolas.
Transformación de la economía y del sector público
España Digital incluye planes específicos para la digitalización de las pymes y la modernización de sectores productivos clave. También contempla una transformación profunda de la Administración Pública, agilizando servicios digitales en Justicia, empleo, políticas sociales y otros ámbitos del sector público.

En esta transformación, han jugado un papel relevante los Fondos Europeos. Hasta la fecha, pendiente de cierre de últimas convocatorias de 2025 y las en curso de 2026, 12.000 millones de euros han sido destinados a proyectos relacionados con digitalización y tecnología de empresas e instituciones. Además, según el Gobierno, se han concedido cerca de 880.000 bonos del Kit Digital y más de 23.000 bonos Kit Consulting para pymes.
Personas y competencias digitales
En cuanto a las competencias digitales, uno de los objetivos clave de la agenda, la web gubernamental indica que más de 2,5 millones de personas han sido formadas en competencias digitales y más de 400.000 están en proceso de formación. 1.600 millones de euros ejecutados en iniciativas de capacitación digital y más de 2.000 nuevos millones comprometidos para seguir con la formación completan las iniciativas desarrolladas en este campo, donde también cobra especial relevancia la Carta de Derechos Digitales como guía de referencia para garantizar libertades y derechos en el entorno digital.

PERTE y Retech: motores estratégicos de la agenda
Más desigual ha sido el desarrollo de los PERTE, llamados a ser una de las iniciativas clave para canalizar inversiones públicas y privadas para proyectos de gran escala con efecto tractor en la economía. No todas las ayudas planificadas han sido adjudicadas y especialmente retrasadas van las destinadas a impulsar en España la industria de los semiconductores.
Otra pieza fundamental en la Agenda Digital 2026 son los Retech, programas que buscan complementar los PERTE con un enfoque más descentralizado, impulsando proyectos tecnológicos de alto impacto basados en las fortalezas regionales de cada comunidad autónoma.
¿Avanzamos o no? Estado actual de la digitalización
Desde su lanzamiento, España Digital 2026 ha generado una multiplicidad de programas e inversiones. Entre los avances más reconocibles están:
- El despliegue de infraestructuras de banda ancha y 5G, acercándose a la cobertura total en gran parte del territorio.
- El impulso de iniciativas de ciberseguridad, con programas de reforzamiento de capacidades y nuevos centros operativos.
- La digitalización de pymes a través de programas como Kit Digital, que ha canalizado ayudas a cientos de miles de empresas.
- El apoyo a la creación de infraestructuras avanzadas como redes de supercomputación cuántica.
Respecto a sus socios europeos, España ha avanzado en infraestructura y habilidades básicas, superando la media de la UE en competencias digitales básicas de la población. En concreto, España ocupa el séptimo lugar (de 27) en el Informe DESI, con un 66,2 % de su población que posee al menos estas competencias.

También está muy bien posicionada en la calidad de sus servicios digitales, pero sigue rezagada en intensidad digital empresarial y en la proporción de especialistas en tecnologías emergentes. A nivel global, donde países como Estados Unidos, Corea del Sur o Singapur lideran en IA, semiconductores o fabricación avanzada, España encara el desafío de reforzar su ecosistema innovador, estrechar brechas de inversión y atraer talento especializado.
Así, los aspectos a mejorar respecto a la agenda 2026 y a los datos europeos serían:
- La adopción de tecnologías avanzadas por parte de pymes sigue siendo desigual, con muchas empresas aún en niveles básicos de digitalización.
- A pesar del incremento, el porcentaje de especialistas digitales sigue por debajo de la media de países líderes de la UE.
- La integración efectiva de IA en sectores productivos y servicios públicos aún enfrenta barreras relacionadas con formación, regulación y recursos.
España llega a 2026 como líder europeo en conectividad, competencias digitales básicas y servicios públicos digitales, pero sin un impacto claro en la productividad. La brecha está en la baja adopción empresarial de tecnologías avanzadas y en una débil “capa oculta” digital (cloud avanzado, datos, automatización y talento).
Aunque la economía digital ya supera el 20% del PIB, su efecto productivo es limitado por la lenta maduración de la digitalización avanzada.
En los últimos años, y reforzado por instrumentos como la Agenda España Digital 2026, se ha realizado un esfuerzo estructural sin precedentes para modernizar la economía y la sociedad españolas. A ello han contribuido tanto el sector público como el privado que, pese a todo, llegan a 2026 con una sensación de camino a medio recorrer.
Y eso es algo que precisa de una reflexión. De cara a las próximas metas es importante tener muy en cuenta la situación económica y coyuntural del sector. Establecer metas factibles teniendo en consideración las normativas y proyectos que ya se han lanzado y los exigentes compromisos de inversión que requieren (Digital Network Act, DSA, IA etc.)
España ha avanzado con paso firme, pero se debe seguir trabajando para lograr alcanzar una sociedad donde la tecnología se transforme, de manera inequívoca, en grandes ventajas para todos.











