02/02/2026

Según la Comisión Europea, España es el país de Europa con más smartcities. En esta clasificación, que incluye a todos los países de la UE, Reino Unido, Suiza, Serbia y Turquía, España lidera el ranking al aglutinar 21 ciudades inteligentes. Alemania, segunda, llega a las 15; y Suecia completa el podio, con 14 urbes digitales.  

En concreto, integran esta lista seis ciudades del País Vasco (Bilbao, San Sebastián, Vitoria-Gasteiz, Eibar, Sestao y Asparrena); cinco de Cataluña (Barcelona, Badalona, Cerdanyola del Vallès, Viladecans y Cunit); dos de Navarra (Pamplona y Tudela); dos de Castilla y León (Valladolid y Laguna de Duero); y una de Aragón (Zaragoza); Galicia (Santiago de Compostela); la Comunidad Valenciana (Valencia); las Islas Baleares (Palma de Mallorca); la Región de Murcia (con su principal urbe); y la Comunidad de Madrid, con la capital como representante. 

Pero hay otros listados. La Red Española de Ciudades Inteligentes (RECI) identifica 157 ciudades en nuestro territorio que cumplen los requisitos para ser identificados como tales. Un número que ha crecido de manera constante desde su creación en 2011, y que en los últimos dos años ha sumado 17 poblaciones nuevas a este proyecto. 

Ahora bien, ¿qué es una ciudad inteligente?  Conocemos por tal a un entorno urbano que integra tecnologías digitales avanzadas -como sensores IoT, análisis de datos, inteligencia artificial y conectividad- para gestionar de forma más eficiente los recursos, los servicios públicos y las infraestructuras, con el objetivo de mejorar la calidad de vida de los ciudadanos y reducir el impacto ambiental.  

En el caso de España, las ciudades buscan posicionarse como smart cities no solo para afrontar retos estructurales como la movilidad, la eficiencia energética o la gestión del agua, sino también como una estrategia de competitividad económica y atracción de inversión.  

Este enfoque permite captar fondos europeos, impulsar ecosistemas de innovación y startups, modernizar la administración pública y reforzar su imagen internacional como territorios sostenibles, digitales y resilientes, alineados con los objetivos de la transición ecológica y la transformación digital. 

6 servicios que están transformando las ciudades españolas en smartcities 

Son incontables los aspectos en los que el uso correcto de sensores, dispositivos IoT o herramientas de IA pueden mejorar el funcionamiento de una ciudad, pero los expertos dividen en seis grandes campos las aportaciones que pueden realizar. Transformaciones que ya son una realidad y que están cambiando el día a día de los ciudadanos. Estos son algunos de los ejemplos que están haciendo de las urbes españolas unas verdaderas smarticities. 

1. Transporte público eficiente y adaptado a la demanda 

Transports Metropolitans de Barcelona (TMB) ha puesto en marcha una prueba piloto de paradas de autobús inteligentes con el objetivo de mejorar el servicio y la operativa de la flota. Para ello, en una quincena de paradas se ha instalado una nueva tecnología que proporciona al operador información en tiempo real de lo que sucede en las zonas de estacionamiento, lo que le permitirá ajustar la oferta de bus a la demanda y mejorar la atención a los usuarios. 

2. Transporte personal optimizado 

Zaragoza ha desarrollado SAFETRA, un sistema pionero de semáforos inteligentes que combina inteligencia artificial con visión por computador usando la plataforma NVIDIA Metropolis. El sistema utiliza cámaras que detectan la intención de cruce de peatones, calculan automáticamente el tiempo necesario para cruzar, reducen gasto energético hasta un 25% en tramos urbanos y reanudan el flujo vehicular apenas se despeja el paso de peatones. 

smartcities españolas

Imagen generada con IA

3. Menor contaminación 

El caso más mediático y conocido es el de Madrid Central que, empleando cámaras de reconocimiento de matrículas que verifican etiquetas medioambientales y emiten sanciones automáticas, ha logrado reducir al mínimo histórico los niveles de dióxido de nitrógeno, operando como regulador disuasorio sin intervención humana directa. 

4. Simplificación de los trámites administrativos 

Bilbao ha digitalizado gran parte de sus trámites municipales a través de su Portal de Trámites, implementando un sistema de Carpeta del Ciudadano y Empresa que permite acceso a servicios como facturación electrónica, pago online centralizado (y portal de información personalizada. Modelos similares se han desarrollado en ciudades como Santander o Valencia, enfocados a agilizar y unificar trámites administrativos. 

5. Gestión de residuos 

Alcalá de Xivert (Castellón) ha instalado contenedores inteligentes con sistema de tarjeta ciudadana, registrando cantidad de reciclaje por usuario e identificando comportamientos ciudadanos para fomentar prácticas sostenibles. Los ciudadanos disponen de una tarjeta que les permite obtener “ecopuntos” y optar a los descuentos que el Consorcio Castelló Nord aplica a quienes más reciclan. 

 6. Iluminación inteligente 

Santander ha desplegado un programa de 23.000 bombillas LED con capacidad de dimming automático, generando ahorro de 2 millones de euros anuales en su factura eléctrica. Esta modernización reduce considerablemente emisiones de carbono derivadas de generación eléctrica. 

Son algunos casos significativos, pero podrían añadirse mucho más a esta lista. El alcalde de las Rozas y también presidente de RECI, José de la Uz, afirma que la clave para avanzar en este tipo de proyectos es alinear la tecnología con la gestión municipal, facilitando trámites como las ayudas sociales o los procesos administrativos. Las Rozas cuenta con un gemelo digital de la ciudad, cuya vertical de movilidad permite ahorrar un 15% en los tiempos de trayecto de los vecinos. 

Y es que, como apuntó recientemente el director general de DigitalES, Miguel Sánchez Galindo, “la digitalización de las ciudades es un elemento clave para mejorar los servicios públicos, impulsar la sostenibilidad y reforzar la competitividad de nuestros territorios”. La patronal ha firmado recientemente un convenio con la FEMP y la Red Española de Ciudades Inteligentes para poner al servicio de los ayuntamientos el conocimiento y la experiencia del sector tecnológico y de telecomunicaciones con el objetivo de generar impacto real en la vida de la ciudadanía. 

Retos y oportunidades 

 La integración estratégica de IoT, Big Data, IA y gobernanza digital generan beneficios tangibles en movilidad, contaminación, seguridad y acceso a servicios públicos, pero se enfrenta también a retos persistentes. La interoperatividad técnica, la financiación sostenible, el equilibrio entre privacidad-seguridad y la gobernanza institucional son obstáculos que requieren visión a largo plazo y la colaboración entre niveles de administración, sector privado y ciudadanía. 

El futuro de las smart cities españolas puede ser brillante, pero dependerá de cómo afrontemos estos retos y de la necesidad de complementar soluciones tecnológicas con políticas que aborden inequidades estructurales como el acceso a una vivienda asequible.  

El objetivo deber ser claro: dar un paso adelante en la construcción de ciudades más inteligentes, eficientes y sostenibles. Son muchos los beneficios que podemos notar en el día a día.